Los sindicatos del Aeropuerto de Praga declaran el estado de alerta por el nombramiento del futuro director
Praga. Las organizaciones sindicales del Aeropuerto Václav Havel de Praga y de ČSA Handling han declarado el estado de alerta laboral tras la designación de Jaroslav Lašák como candidato para presidir el consejo de administración y dirigir la principal terminal aérea de la República Checa.
Los sindicatos expresaron su preocupación tanto por la trayectoria profesional del candidato como por el procedimiento seguido durante el proceso de selección. Según un comunicado conjunto, consideran que la elección se realizó de manera poco transparente y temen que la futura dirección impulse cambios que afecten negativamente a la empresa y a sus trabajadores.
Entre las principales inquietudes figura la posibilidad de que el Gobierno saque a bolsa una parte del capital del aeropuerto. El primer ministro, Andrej Babiš, declaró recientemente que el Estado podría vender hasta el 40 % de las acciones del Aeropuerto de Praga mediante una oferta pública, manteniendo el control mayoritario. Los fondos obtenidos, según explicó, podrían destinarse a financiar áreas como la educación.
Los representantes sindicales consideran que estas declaraciones, unidas a la falta de información sobre la futura estructura de gestión, el sistema de financiación y una posible reducción de personal, generan incertidumbre entre los empleados.
El pasado de Lašák en Czech Airlines
Otra de las razones que motivan el rechazo sindical es el historial de Jaroslav Lašák al frente de Czech Airlines (ČSA) entre 2006 y 2009. Durante ese período la aerolínea atravesó un deterioro de sus resultados económicos, aplicó importantes recortes de plantilla y preparó un proceso de privatización que finalmente quedó interrumpido por la crisis financiera internacional.
Aunque los propios sindicatos reconocen que la desaparición progresiva de ČSA no puede atribuirse únicamente a una persona, sostienen que la estrategia adoptada en aquella etapa contribuyó al debilitamiento del histórico transportista nacional y tuvo consecuencias para el propio Aeropuerto de Praga.
La situación de Czech Airlines continuó deteriorándose durante los años siguientes debido a problemas financieros estructurales y al impacto de la pandemia de COVID-19. El último vuelo comercial de la compañía con el histórico código OK aterrizó en Praga en octubre de 2024.
El aeropuerto opera con normalidad
Pese al conflicto laboral, la dirección del Aeropuerto de Praga aseguró que la declaración del estado de alerta no afecta al funcionamiento de las instalaciones. La empresa informó de que todas las operaciones de despegue, aterrizaje y atención a pasajeros se desarrollan con absoluta normalidad y que no existen restricciones para los viajeros.
Los sindicatos también han solicitado al primer ministro Andrej Babiš y a la ministra de Finanzas, Alena Schillerová, que reconsideren el nombramiento de Lašák antes de que sea ratificado por el comité gubernamental encargado de evaluar las nominaciones para altos cargos públicos.
Un nombramiento pendiente de aprobación
El Ministerio de Finanzas anunció a principios de julio la elección de Jaroslav Lašák como el candidato mejor valorado para dirigir el Aeropuerto de Praga. Si su nombramiento recibe el visto bueno del comité de nominaciones, sustituirá a Jiří Pos, cuyo mandato concluye a finales de agosto.
El ministerio sostiene que el objetivo del Gobierno es fortalecer el desarrollo del aeropuerto y niega que exista un plan para debilitar la empresa. No obstante, la posibilidad de una futura salida parcial a bolsa y el cambio de dirección mantienen abierto un intenso debate sobre el futuro de una de las infraestructuras estratégicas más importantes de la República Checa.
