Las pensiones checas pierden peso frente a los salarios
La pensión media de jubilación en la República Checa se sitúa actualmente en 21.803 coronas mensuales, mientras que el salario bruto medio alcanza las 50.282 coronas. La diferencia significa que la pensión representa aproximadamente el 43 % del salario medio.
Según los datos de la Administración Checa de la Seguridad Social, la pensión media aumentó apenas diez coronas entre marzo y junio. Los expertos advierten de que los jubilados tampoco deberían esperar un incremento significativo con la próxima revalorización.
Las nuevas pensiones crecerán más lentamente
La reforma del sistema de pensiones introducida por el anterior Gobierno de Petr Fiala ya está teniendo efectos sobre el cálculo de las nuevas jubilaciones. Desde comienzos de este año se ha reducido progresivamente el crecimiento de las pensiones recién concedidas.
Una de las modificaciones afecta al cálculo de la base reguladora utilizada para determinar la parte proporcional de la pensión. El actual Gobierno de Andrej Babiš mantiene por ahora estas medidas, por lo que las futuras generaciones de jubilados también podrían enfrentarse a un crecimiento más moderado de sus pensiones.
Pocas esperanzas de una gran subida
Los representantes de los pensionistas tampoco esperan una subida importante en la próxima actualización anual.
El Gobierno había prometido que en el cálculo de la revalorización se incorporaría la mitad del crecimiento de los salarios reales, frente al tercio utilizado hasta ahora. Sin embargo, esta modificación todavía no se ha aplicado.
La presidenta del Consejo de Personas Mayores, Lenka Desatová, considera que el aumento será limitado porque los salarios reales todavía no han recuperado completamente el nivel que tenían antes del periodo de elevada inflación.
Por este motivo, el próximo incremento de las pensiones podría depender principalmente de la evolución de los precios.
Los expertos recomiendan ahorrar cuanto antes
Ante esta situación, los analistas recomiendan que los ciudadanos no dependan exclusivamente de la pensión pública y comiencen a preparar con antelación sus propios ahorros para la jubilación.
El economista Lukáš Kovanda señala que los ahorros personales serán cada vez más importantes para mantener el nivel de vida durante la vejez y afrontar gastos relacionados con servicios y cuidados.
Una reciente análisis de la plataforma de inversión Portu muestra además un creciente interés entre las personas mayores de 50 años por invertir para complementar sus ingresos futuros. Según sus datos, el número de inversores de este grupo aumentó un 17 % en un año y quienes invierten regularmente destinan de media más de 9.000 coronas al mes.
Los inversores próximos a la jubilación suelen optar por estrategias más conservadoras, centradas principalmente en proteger el patrimonio y reducir los riesgos.
La evolución de las pensiones plantea así un desafío para las próximas generaciones: con unos ingresos públicos que crecerán más lentamente en relación con los salarios, el ahorro privado podría convertirse en una pieza cada vez más importante para mantener el nivel de vida durante la jubilación.
