La oposición checa se enfrenta a sí misma en las elecciones al Senado
Las próximas elecciones al Senado de la República Checa vuelven a poner de manifiesto una de las principales debilidades de la oposición: la falta de coordinación. En numerosos distritos, partidos que comparten buena parte de su posición política han decidido presentar candidatos propios y competir entre sí.
La estrategia puede producir enfrentamientos interesantes y algunas campañas especialmente reñidas, pero también puede terminar favoreciendo a los adversarios políticos. En lugar de concentrar fuerzas frente al bloque gubernamental, distintas formaciones opositoras parecen más preocupadas por demostrar quién ocupa el liderazgo de la oposición.
ODS y STAN, una batalla por el liderazgo
Uno de los principales enfrentamientos se produce entre el Partido Democrático Cívico (ODS) y el movimiento de Alcaldes e Independientes (STAN). Ambas formaciones aspiran a mantener o aumentar su influencia en el Senado, pero también compiten por convertirse en la principal fuerza de la oposición.
Detrás de esta rivalidad aparecen dos figuras políticas: Martin Kupka, representante destacado del ODS, y Vít Rakušan, líder de STAN.
La batalla entre ambos partidos puede generar varios duelos electorales atractivos para los votantes y para los medios de comunicación. Sin embargo, desde el punto de vista estratégico, resulta difícil entender por qué fuerzas que podrían beneficiarse mutuamente deciden dividir sus apoyos.
Aun así, todo apunta a que la oposición mantendrá una mayoría cómoda en la Cámara Alta.
ANO tampoco consigue un acuerdo
El bloque gubernamental formado por ANO, SPD y Motoristé sobě tampoco ha logrado alcanzar un acuerdo sólido para las elecciones al Senado.
El movimiento ANO, principal fuerza política del país, ha encontrado resistencia en algunos distritos por parte de sus propios candidatos, especialmente ante la posibilidad de respaldar a candidatos vinculados al SPD de Tomio Okamura.
El problema para ANO es que únicamente defiende uno de los quince escaños que actualmente posee en el Senado. Por tanto, tiene garantizado cierto margen para crecer.
Sin embargo, conquistar una mayoría absoluta en la Cámara Alta sería prácticamente imposible. Para conseguirla tendría que imponerse en casi todos los distritos en los que compite, algo que parece extremadamente improbable.
También está por ver si ANO conseguirá convertirse en el mayor grupo parlamentario del Senado. Algunos de sus candidatos no cuentan con un gran reconocimiento y, además, el primer ministro Andrej Babiš parece dispuesto a dedicar menos tiempo a esta campaña que en otras ocasiones.
SPD vuelve a enfrentarse a su problema histórico
El SPD de Tomio Okamura mantiene una relación complicada con el Senado.
Desde la creación de la Cámara Alta, el partido no ha conseguido introducir a ninguno de sus candidatos en ella. El propio Okamura llegó a ser senador en el pasado, pero lo hizo bajo las siglas de Úsvit přímé demokracie, antes de la consolidación del actual SPD.
Las próximas elecciones tampoco parecen destinadas a cambiar esa tendencia.
El partido presentará candidatos en numerosos distritos, pero sus posibilidades de obtener representación siguen siendo reducidas.
Más llamativa resulta todavía la posición de Motoristé sobě, que ha decidido no presentar candidatos al Senado. La decisión plantea dudas sobre la capacidad de la formación para mantener una presencia política relevante fuera de la Cámara de Diputados.
La oposición parte con ventaja
Actualmente, el grupo parlamentario más numeroso del Senado pertenece a la alianza formada por ODS y TOP 09, con 30 miembros.
STAN cuenta con 18 senadores y defiende once escaños, mientras que el grupo de los democristianos dispone de doce senadores y solo debe defender tres puestos.
Incluso teniendo en cuenta las posibles pérdidas, las tres formaciones opositoras parten de una posición relativamente cómoda.
Por eso, aunque puedan producirse cambios importantes en la composición de los grupos, parece muy probable que la mayoría del Senado continúe en manos de partidos de la oposición.
La verdadera batalla será, por tanto, determinar qué partido o alianza tendrá mayor peso dentro de esa mayoría.
Praga 9: Dagmar Pecková contra David Smoljak
Uno de los duelos que más atención despierta se encuentra en el distrito de Praga 9.
La conocida cantante de ópera Dagmar Pecková, candidata por ODS, se enfrentará al actual senador David Smoljak, que cuenta con el respaldo de una amplia coalición formada por STAN, Piratas, democristianos, Verdes y TOP 09.
Pecková llega a la campaña con una larga y reconocida trayectoria artística, además de una importante presencia pública. Smoljak, por su parte, cuenta con experiencia política y con un perfil que puede conectar especialmente bien con una parte del electorado de Praga.
El resultado podría convertirse en uno de los duelos más interesantes de la capital.
El general Karel Řehka entra en la batalla
Otro de los enfrentamientos que está despertando interés se producirá en Plzeň.
El antiguo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas checas, el general Karel Řehka, se presenta como independiente con el respaldo de STAN.
Su candidatura provocó movimientos dentro de la oposición. El pirata Daniel Kůs, que había considerado volver a presentarse, terminó retirándose y expresando públicamente su apoyo a Řehka.
Pero el general tendrá delante a un rival con una sólida implantación local: el senador de ODS Lumír Aschenbrenner, elegido en dos ocasiones y alcalde de la parte de Plzeň conocida como Slovany desde 1998.
Aschenbrenner posee una fuerte conexión con los votantes locales y un reconocimiento considerable en la ciudad. Řehka, a pesar de su prestigiosa trayectoria militar, tendrá que demostrar que ese reconocimiento nacional puede transformarse también en apoyo electoral local.
Además, el resultado de las elecciones municipales que se celebrarán simultáneamente en algunos lugares podría influir en el comportamiento de los electores.
Dos gobernadores regionales ponen a prueba su futuro
La carrera hacia el Senado también cuenta con dos conocidos gobernadores regionales.
En Vyškov se presenta Jan Grolich, nuevo líder de los democristianos. Para él, la candidatura supone una oportunidad para ampliar su perfil político más allá de la región de Moravia del Sur.
Mucho más arriesgada parece la decisión de Martin Půta, antiguo gobernador de la región de Liberec, que compite en Česká Lípa.
Půta ha estado durante años relacionado con diferentes controversias políticas y su llegada al Senado podría proporcionarle una importante protección institucional.
Pero ANO ha reaccionado con una candidata especialmente fuerte: Jitka Volfová, alcaldesa de Česká Lípa y diputada.
Volfová lleva ocho años al frente de la ciudad y cuenta con una sólida base electoral local. La elección podría convertirse en una prueba especialmente complicada para Půta.
Jiří Padevět y otros nombres a seguir
En Praga 1 podría producirse otra sorpresa. El escritor y director de la editorial Academia, Jiří Padevět, cuenta con el respaldo de una amplia coalición formada por STAN, ODS, TOP 09 y Piratas.
La alianza dispone de una posición especialmente fuerte en la capital, por lo que Padevět podría incluso aspirar a resolver la elección en la primera vuelta.
En Rychnov nad Kněžnou la situación es todavía más particular: únicamente hay dos candidatos, lo que significa que el resultado de la primera vuelta determinará directamente al ganador. El actual senador Jan Grulich, de TOP 09, parte con ventaja.
En Hradec Králové también habrá que seguir la candidatura de Martin Dvořák, antiguo diplomático y exministro de Asuntos Europeos. Conocido por su capacidad oratoria y por su participación en debates políticos, Dvořák podría aportar un perfil especialmente combativo al Senado si consigue ser elegido.
Una mayoría opositora, pero una oposición dividida
Las elecciones al Senado probablemente no cambiarán radicalmente el equilibrio de fuerzas en la Cámara Alta. La oposición parte con una ventaja considerable y todo indica que seguirá controlando la institución.
La verdadera incógnita será otra: qué oposición saldrá de las urnas.
ODS, STAN, TOP 09 y los democristianos pueden conservar una mayoría, pero sus enfrentamientos directos demuestran que compiten también por el liderazgo del espacio opositor.
Mientras tanto, ANO intentará aprovechar cualquier división para ampliar su presencia y SPD tratará, una vez más, de romper su histórica barrera en el Senado.
Las elecciones ofrecerán numerosos duelos personales y políticos. Pero, por encima de los nombres, dejarán una conclusión importante: en la política checa, la lucha por convertirse en la principal fuerza de la oposición puede ser casi tan intensa como la batalla contra el Gobierno
