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Siembra de trigo

La agricultura checa enfrenta un déficit crítico de 5.000 trabajadores y mira hacia Asia para sostener la producción

La agricultura checa atraviesa una de las mayores crisis de personal de las últimas décadas. El sector carece de aproximadamente 5.000 trabajadores, una cifra que, según representantes de la Unión Agrícola de la República Checa y la agencia de empleo AgroJobs, amenaza directamente la continuidad de la producción y, con ello, la seguridad alimentaria del país. La situación fue expuesta durante la conferencia “Empleo de Extranjeros en la Agricultura”, donde expertos coincidieron en que sin mano de obra extranjera no será posible mantener una producción estable, en especial en el área de producción animal.

Profesiones esenciales sin cubrir

La falta de personal se concentra en puestos clave como cuidadores de animales, ordeñadores y conductores de tractores, pero el déficit alcanza igualmente a agrónomos, zootécnicos y especialistas en maquinaria moderna. Aunque la automatización avanza, la tecnología no puede sustituir la necesidad de trabajadores preparados para las tareas diarias.

“La agricultura no se trata solo de tecnología, sino principalmente de personas. Sin trabajadores clave para garantizar la producción diaria de alimentos, especialmente en la producción animal, la agricultura checa no será sostenible. Los trabajadores extranjeros son una parte bienvenida de nuestro sector, no un sustituto barato para los empleados nacionales”, declaró Martin Pýcha, presidente de la Unión Agrícola.

Asia como principal fuente de mano de obra

Ante esta situación, las organizaciones agrícolas han solicitado al futuro gobierno facilitar la contratación de trabajadores extranjeros. Actualmente funcionan con éxito programas orientados a empleados de Mongolia y Filipinas, y se estudian nuevas conexiones con países prioritarios para la cooperación checa en desarrollo, como Etiopía o Zambia.

La Unión Agrícola y AgroJobs impulsan además la ampliación de cupos para trabajadores de India y Kazajistán, con el objetivo de crear herramientas estables para la migración laboral gestionada.

“Es crucial contar con un sistema estable, legal y transparente que permita el empleo efectivo y justo de trabajadores extranjeros. La mano de obra extranjera es un socio valioso para los agricultores. También es fundamental evitar la economía sumergida y garantizar el cumplimiento de la legislación laboral”, afirmó Lenka Šímová, directora de AgroJobs.

Según datos del Ministerio de Industria y Comercio, los trabajadores más solicitados en los programas gubernamentales proceden precisamente de Filipinas y Mongolia.

Competencia global por atraer trabajadores

Los agricultores checos no solo compiten con otros sectores nacionales también afectados por la escasez de mano de obra, sino con países más desarrollados que ofrecen salarios más altos y mejores condiciones de vida. Por ello, los potenciales empleados extranjeros evalúan no solo los beneficios económicos, sino también factores como la existencia de una comunidad de compatriotas, las condiciones de alojamiento y el entorno social del país de destino.

Una cooperación beneficiosa para todos

En este contexto, la migración laboral bien gestionada representa una fórmula de ventajas múltiples. Para los países receptores, garantiza la continuidad de la producción; para los trabajadores, oportunidades de ingresos dignos; y para los países emisores, un importante flujo económico.

Las remesas enviadas por los trabajadores extranjeros a sus familias representan, a nivel global, casi cinco veces el presupuesto mundial destinado a la cooperación al desarrollo, lo que subraya su impacto crucial en regiones menos desarrolladas.

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