El regreso de los descuentos del 75 % en el transporte público para estudiantes y jubilados sigue en duda en la República Checa
Praga. La promesa del Gobierno checo de restablecer los descuentos del 75 % en el transporte público para estudiantes y personas mayores continúa enfrentando obstáculos. Aunque el Ejecutivo encabezado por el primer ministro Andrej Babiš había anunciado inicialmente que la medida entraría en vigor este año y posteriormente aplazó su aplicación al comienzo de 2027, la falta de recursos presupuestarios mantiene el proyecto en suspenso.
Actualmente, el Estado subvenciona el 50 % del precio de los billetes para niños, estudiantes menores de 26 años y personas mayores de 65 años. La intención del Gobierno es elevar esa ayuda hasta el 75 %, recuperando el sistema que estuvo vigente durante la administración anterior de Babiš.
El presupuesto, el principal obstáculo
La principal dificultad es económica. Según las estimaciones del Ministerio de Transportes, la ampliación del descuento supondría un gasto adicional cercano a 2.000 millones de coronas checas (unos 80 millones de euros) al año.
En 2024 el Estado destinó más de 5.000 millones de coronas para compensar a las empresas de transporte por las tarifas reducidas. Con el nuevo sistema, el coste total superaría ampliamente esa cifra.
El primer ministro reconoció que todavía no existe una fecha definitiva para la entrada en vigor de la medida.
„Cumpliremos lo que prometimos. Queremos recuperar los descuentos y trabajaremos para conseguirlo el próximo año. Si no es posible, será al siguiente“, declaró Andrej Babiš.
Por su parte, el ministro de Transportes, Ivan Bednárik, señaló que el proyecto depende directamente de las negociaciones sobre el presupuesto estatal para 2027.
El Gobierno defiende la medida
A pesar de las dificultades financieras, el Ministerio de Transportes considera que aumentar las bonificaciones favorecería el uso del transporte público, que todavía no ha recuperado completamente el número de pasajeros registrado antes de la pandemia de COVID-19.
Bednárik sostiene que un transporte público más accesible beneficiaría especialmente a los estudiantes y a las personas mayores, además de contribuir a reducir el uso del automóvil privado.
Los jubilados apoyan el regreso de las ayudas
La presidenta del Consejo de Personas Mayores de la República Checa, Lenka Desatová, respaldó la iniciativa al recordar que durante el periodo en que estuvo vigente el descuento del 75 % aumentó el número de jubilados que utilizaban el transporte público.
Según Desatová, muchos mayores aprovecharon las tarifas reducidas para desplazarse a consultas médicas o visitar a sus familiares. Además, destacó que incentivar el uso del transporte colectivo puede reducir la exposición de las personas mayores a los accidentes de tráfico, ya que este grupo presenta un mayor riesgo de sufrir lesiones graves o fallecer cuando se producen siniestros viales.
No obstante, la representante de los jubilados afirmó que muchos de sus asociados consideran que, si los recursos son limitados, los estudiantes y los niños deberían recibir una ayuda incluso mayor que los pensionistas, siguiendo el modelo aplicado en varios países europeos.
Los economistas piden prudencia
Diversos expertos en economía consideran que este no es el momento adecuado para ampliar el gasto público.
El economista jefe del banco Creditas, Petr Dufek, sostiene que el deterioro de las cuentas públicas obliga al Gobierno a priorizar el ahorro frente a nuevas subvenciones. A su juicio, los jubilados ya cuentan con pensiones que se revalorizan automáticamente, mientras que otros sectores de la población no disponen de mecanismos similares.
Por su parte, el analista Tomáš Volf, de la consultora Citfin, considera que los descuentos universales no constituyen una política social eficiente, ya que benefician por igual a personas con ingresos bajos y altos.
En su opinión, los recursos públicos deberían dirigirse a ayudas más específicas, como el apoyo a familias vulnerables, incentivos al empleo, mayores prestaciones para personas con discapacidad, mejoras del transporte en zonas rurales y medidas destinadas a reducir el déficit público.
Una promesa pendiente
Aunque el Gobierno mantiene su compromiso de recuperar los descuentos del 75 %, la medida dependerá finalmente de la disponibilidad de recursos en los presupuestos del Estado. Mientras continúan las negociaciones financieras, estudiantes, familias y jubilados deberán seguir utilizando el actual sistema de bonificaciones del 50 %, al menos hasta que exista una decisión definitiva
