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El Gobierno checo pisa el acelerador: Babiš presenta la ley para prohibir por completo los móviles en los colegios
El primer ministro Andrej Babiš y el ministro de Educación Robert Plaga han registrado una propuesta de ley que vetará el uso de teléfonos en las escuelas de educación obligatoria, tanto en clase como en los recreos. El Instituto Nacional de Salud Mental respalda la medida ante el alarmante aumento de la ansiedad y la falta de sueño en los menores.
Praga – El debate sobre la digitalización de la infancia ha llegado a su punto de inflexión en la República Checa. El primer ministro, Andrej Babiš (ANO), ha confirmado la firma y el registro parlamentario de una propuesta de ley diseñada para prohibir de forma generalizada el uso de teléfonos móviles en los centros educativos.
La normativa, impulsada conjuntamente con el ministro de Educación, Robert Plaga, pretende unificar los criterios que hasta ahora dependían exclusivamente del reglamento interno de cada centro. El objetivo es cortar de raíz la dependencia tecnológica dentro del entorno escolar.
¿A quién afectará y cuándo entrará en vigor?
Según detalló el jefe del Ejecutivo en sus canales oficiales, el veto total no se limitará a las horas de lección escrita, sino que se extenderá también a los periodos de descanso.
„La prohibición se aplicará durante las clases, en los recreos y en todo el horario escolar“, advirtió Babiš. „Afectará principalmente a los alumnos que se encuentran en la etapa de educación obligatoria“.
El marco de aplicación de la nueva ley abarca los siguientes niveles educativos:
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Escuelas infantiles (guarderías) y clases preparatorias.
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Escuelas primarias (základní školy).
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Los cursos inferiores de los institutos de secundaria obligatoria de ciclo largo (gymnázia).
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Los años correspondientes en los conservatorios de música y danza.
Aunque los promotores de la ley han fijado la fecha de entrada en vigor para el 1 de septiembre de 2027 —con el fin de dar tiempo a los colegios a adaptar sus normativas y organizar la logística interna—, el propio Babiš reconoció que preferiría adelantar los plazos: „Para mí sería mejor introducirlo ya. No sé si es estrictamente necesario esperar siempre al inicio del año escolar o si podría empezar a aplicarse en mitad del curso“.
Alerta psiquiátrica: Depresión, ansiedad y falta de sueño
A diferencia de otras reformas políticas, esta medida cuenta con un sólido respaldo de la comunidad científica del país. El director del Instituto Nacional de Salud Mental (NUDZ), Jiří Horáček, ha defendido la necesidad de un veto drástico por ley.
Según Horáček, la exposición desmedida a las pantallas y, en especial, a las redes sociales, tiene una correlación directa con el incremento de síntomas depresivos, trastornos de ansiedad, insomnio y una alarmante bajada en los niveles de satisfacción vital entre los niños. Los análisis del instituto revelan que las principales víctimas de este fenómeno son las niñas y aquellos menores que ya presentan perfiles de conducta adictiva. El experto recordó además que la gran mayoría de las plataformas digitales prohíben en sus condiciones de uso el registro de menores de 13 años, una norma que se incumple sistemáticamente.
Los colegios ya actúan por su cuenta
La propuesta del Gobierno llega cuando la propia comunidad escolar ya ha empezado a autorregularse. Un reciente estudio macroscópico del Ministerio de Educación, en el que participaron 5.441 centros, revela que el 93% de las escuelas checas ya tienen algún tipo de restricción inscrita en sus reglamentos.
Actualmente, el uso de pantallas en las aulas está estrictamente limitado a fines didácticos bajo la orden directa del profesor. Sin embargo, donde existía una enorme brecha era en la gestión de los recreos: mientras algunos centros permitían el uso libre, otros obligaban a guardar los dispositivos en taquillas. La nueva ley busca eliminar esa disparidad con un criterio único estatal.
El próximo objetivo: Las redes sociales
La prohibición de los móviles en las aulas podría ser solo el primer paso de una ofensiva más amplia. El Gobierno checo observa con atención el modelo de Francia y debate ya la posibilidad de prohibir el acceso de los menores a las redes sociales.
Esta postura restrictiva cuenta con la simpatía del presidente de la República, Petr Pavel. No obstante, la oposición política —encabezada por el Partido Pirata— ya ha manifestado sus dudas, argumentando que las prohibiciones generalizadas son parches que „no resuelven la raíz del problema“ de la adicción digital y la falta de educación digital en las familias.
