Nuevos programas de vivienda impulsan la autonomía de personas con discapacidad mental en Chequia
Hradec Králové / Skotnice – Desde principios de año, personas con discapacidad mental que desean llevar una vida más independiente cuentan con nuevas oportunidades de formación residencial en la República Checa. En Hradec Králové se han inaugurado apartamentos de prácticas supervisados por trabajadores sociales, mientras que en Skotnice, en la región de Moravia-Silesia, se ha abierto un moderno centro de vivienda comunitaria para adultos con enfermedades mentales.
Aprender a vivir de forma independiente
Vendula Matoušková, de 28 años, es una de las beneficiarias del nuevo programa en Hradec Králové. Tras vivir durante años con sus abuelos, ahora reside en un apartamento de formación donde aprende tareas básicas como cocinar, limpiar o gestionar su rutina diaria.
“Antes mis abuelos se encargaban de todo, incluso de despertarme”, explicó. Ahora prepara su desayuno sola y acude por su cuenta a un taller protegido donde trabaja. “Me gusta mucho estar aquí. He encontrado una amiga con la que comparto muchas cosas”, añadió.
El objetivo del programa es que los participantes adquieran habilidades prácticas y confianza para una futura vida autónoma. “Intentamos crear un entorno donde los clientes puedan descubrir gradualmente qué esperar de la vida”, señaló Kateřina Drábková Bíbusová, directora de la organización Asalto o.p.s.
El papel clave de los trabajadores sociales
En los apartamentos de formación, los trabajadores sociales están disponibles las 24 horas. Más que supervisores, actúan como guías. Cada semana, los residentes planifican juntos el menú, elaboran la lista de la compra y realizan las compras.
“Es una preparación para cuando algún día puedan vivir por su cuenta”, explicó Zdena Truncová, jefa de rehabilitación social residencial. Según Bíbusová, uno de los mayores retos es ayudar a cada persona a encontrar su propio ritmo de vida.
La región completó la реконstrucción de una antigua vivienda familiar a finales del año pasado. El proyecto fue financiado en un 85 % por el Programa Operativo Regional Integrado (PORI), mientras que el resto corrió a cargo del presupuesto regional. En condiciones ideales, los clientes permanecen entre seis meses y dos años en estos apartamentos.
Viviendas comunitarias en Skotnice
En la región de Moravia-Silesia, doce personas con enfermedades mentales se están trasladando progresivamente a un nuevo centro con régimen especial en Skotnice. El modelo se basa en la vivienda comunitaria, con habitaciones individuales y apoyo constante del personal.
“Los ayudamos a levantarse, tomar la medicación y preparar el desayuno. Queremos integrarlos en la vida cotidiana”, explicó la trabajadora social Denisa Dušková, del Hogar NaNovo.
El centro se ubica en un edificio rural remodelado, al que se añadieron dos nuevas casas. El personal cuenta con instalaciones propias y presta asistencia las 24 horas.
“El concepto se inspira en el funcionamiento de un hogar normal”, indicó Lukáš Spurný, director del centro. El servicio está destinado a adultos que no pueden ser atendidos por sus familias, y muchos usuarios provienen directamente de hospitales psiquiátricos.
Alta demanda y pocas plazas
La demanda de este tipo de viviendas supera ampliamente la oferta. En la región de Moravia-Silesia existen menos de 40 centros de baja capacidad, pero se reciben cientos de solicitudes.
“Crear un centro comunitario es caro. Una cama cuesta alrededor de 100 000 coronas al mes”, explicó el vicegobernador regional Stanislav Kopecký (ANO). La construcción del centro de Skotnice costó 65 millones de coronas, financiados en su mayoría con fondos europeos.
Ante la creciente necesidad, la región planea construir al menos dos instalaciones más en los próximos años.
Un paso hacia la inclusión
Las autoridades consideran que estos proyectos mejoran significativamente la calidad de los servicios sociales y favorecen la inclusión de personas con discapacidad mental.
“En un ambiente familiar y acogedor, su preparación para la vida independiente es mucho mejor, tanto física como mentalmente”, afirmó Jana Hůlková, viceministra de Asuntos Sociales.
Con estos nuevos programas, Chequia da un paso importante hacia un modelo de atención más humano, comunitario y orientado a la autonomía personal.
