Praga planea inversiones récord en transporte para 2026
Praga — El Ayuntamiento de la capital checa ha aprobado el proyecto de presupuesto para 2026, que prevé ingresos por 116.400 millones de coronas y gastos por 119.100 millones. El déficit será cubierto con las reservas municipales acumuladas en los últimos años. La mayor parte de los recursos se destinará al transporte, que gestionará más de 30.000 millones de coronas, una cifra sin precedentes en la historia de la ciudad.
Cientos de millones se invertirán en proyectos clave como la construcción del metro D, la nueva estación de Smíchov, la reconstrucción del puente de Libeň y la preparación de un nuevo anillo de transporte urbano, conocido como metro O. Sin embargo, la propuesta ha sido duramente criticada por la oposición praguense, que denuncia un crecimiento excesivo del gasto operativo y el retraso de importantes inversiones.
Gastos récord y proyectos retrasados
El concejal de Finanzas, Zdeněk Kovářík (ODS), explicó que los gastos operativos alcanzarán casi 96.000 millones de coronas, una cifra histórica. Las inversiones sumarán 23.000 millones, la mayor cantidad nominal jamás registrada en la capital.
Además, 16.800 millones de coronas corresponden a fondos transferidos de este año debido a proyectos paralizados o retrasados. El presupuesto definitivo deberá ser aprobado por el Ayuntamiento el 11 de diciembre.
El alcalde Bohuslav Svoboda (ODS) defendió el plan financiero asegurando que está diseñado para mantener a Praga como una ciudad “estable, predecible y bien gestionada”, incluso en un contexto de inversiones récord. Según señaló, las prioridades son el transporte, la educación y la seguridad, áreas clave para la calidad de vida de los ciudadanos.
El transporte, prioridad absoluta
Por primera vez en la historia de Praga, el transporte absorberá la mayor parte del presupuesto operativo: 31.100 millones de coronas, de los cuales 25.000 millones se destinarán al transporte público. Más de la mitad de estos recursos benefician a usuarios que no residen en la ciudad y, por tanto, no contribuyen directamente al presupuesto municipal.
El resto se destinará al mantenimiento de carreteras, limpieza y otros servicios esenciales. A diferencia del resto del país, donde la educación suele ser la principal partida, Praga prioriza claramente la movilidad urbana. Según Kovářík, el presupuesto de transporte crece un 3 % anual y ya supera los 31.000 millones, mientras que el 45 % de las inversiones se orienta a este sector.
Metro O: el debate sobre la futura circunvalación
Una de las novedades del presupuesto es la preparación de un estudio de viabilidad para una conexión de transporte circular, conocida como línea O. El objetivo es decidir si Praga construirá una nueva línea de metro o un anillo de tranvía que conecte barrios periféricos sin pasar por el centro.
La ruta propuesta iría desde Dejvice y Podbaba, pasando por Smíchov, Dvorce, Budějovická, Vršovice, Žižkov, Vysočany y Čakovice, regresando a Praga 6. Este sistema permitiría aliviar estaciones saturadas como Můstek, Muzeum o Florenc y reducir la presión sobre el centro histórico.
Sin embargo, no existe consenso político.
Los Piratas prefieren una red de tranvías, más rápida y económica, mientras que el movimiento Praha Sobě apuesta por una nueva línea de metro.
“El desarrollo de una línea completamente nueva está aún lejos con la capacidad de inversión actual de la ciudad”, declaró el viceministro de Transporte Jaromír Beránek (Piráti), quien defiende la ampliación de las líneas A y C y el refuerzo de la red ferroviaria.
Beránek subraya que los residentes esperan mejoras “en cuestión de años, no de décadas” y considera que los tranvías ofrecen tiempos de viaje competitivos y conexiones directas con el metro.
Un proyecto con visión a largo plazo
La idea de una línea circular no es nueva. Ya se planteó en los años 80, pero nunca se concretó. El proyecto fue retomado durante la alcaldía de Zdeněk Hřib y desarrollado por el exvicealcalde Adam Scheinherr (Praha Sobě), primero como línea E y después como metro O.
Scheinherr advirtió que Praga atiende diariamente a más de 1,25 millones de personas y que el crecimiento urbano exige una expansión radical del transporte subterráneo:
“Si no empezamos a resolver el fortalecimiento del transporte público, las calles de Praga se inundarán. Las calles no son inflables y no cabrá una cantidad ilimitada de coches o autobuses”.
Grandes proyectos en marcha
De los veinte proyectos más importantes previstos, nueve están relacionados con infraestructuras de transporte. El más costoso sigue siendo el metro D, que recibirá 5.800 millones de coronas en 2026. Aunque el primer tramo avanza, la segunda fase se ha retrasado dos años por disputas administrativas.
El futuro del puente de Libeň, con una inversión prevista de 1.200 millones, sigue siendo incierto tras la intervención de la Oficina Antimonopolio.
Otros proyectos destacados incluyen:

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Terminal Smíchovské nádraží: 850 millones
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Línea de tranvía Počernická: 450 millones
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Aparcamiento P+R Opatov: 400 millones
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Puente Dvorecký: finalización en 2026 (395 millones)
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Tranvía de la Plaza de Wenceslao: previsto para 2027 (318 millones)
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Radial Radlická: diseño (284 millones)
Inversiones culturales y educativas
Además del transporte, Praga invertirá 1.300 millones en la reconstrucción del complejo Nová Palmovka para albergar la sede de la Agencia Espacial Europea (EUSPA), aunque el proyecto enfrenta incertidumbre por retrasos administrativos.
También se destinarán fondos a la renovación del Teatro Vinohrady (1.000 millones), el Palacio Industrial (850 millones), la compra de terrenos (1.100 millones) y la construcción de la Filarmónica del Moldava (489 millones), además de nuevas escuelas y la sede del Instituto de Planificación Urbana.
Críticas de la oposición
La oposición, liderada por Ondřej Prokop (ANO), acusa al gobierno municipal de falta de resultados. Según Prokop, las inversiones reales no han aumentado en dos décadas, mientras que los gastos operativos se han triplicado. De los 22.000 millones previstos este año, casi nada se ha ejecutado, y 17.000 millones se trasladan al próximo ejercicio.
Pese a las críticas, el gobierno municipal insiste en que el presupuesto garantiza el desarrollo a largo plazo de la ciudad y permitirá modernizar su infraestructura de transporte, clave para el futuro de Praga.
