Chequia prevé crecer un 2,3 % en 2025 en un contexto de estabilidad económica y retos institucionales
Praga. El Ministerio de Finanzas de la República Checa anticipa una recuperación económica sostenida para 2025, con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,3 %, impulsado principalmente por el aumento del consumo y la inversión de los hogares. El pronóstico macroeconómico publicado en enero de 2025 dibuja un escenario de estabilidad, inflación controlada y un mercado laboral sólido, aunque persisten desafíos estructurales, entre ellos la escasez de mano de obra y los problemas relacionados con la corrupción y la transparencia institucional.
Crecimiento económico y consumo interno
Tras varios años marcados por la pandemia y la alta inflación, la economía checa muestra signos claros de recuperación. El consumo privado será el principal motor del crecimiento, apoyado por el aumento de los salarios reales y una gradual reducción del ahorro de los hogares. Para 2025, se espera que el gasto de las familias supere por primera vez los niveles previos a 2019.
La inversión también contribuirá al crecimiento, especialmente gracias a una mayor absorción de fondos europeos, la recuperación del sector de la construcción residencial y la demanda industrial.
Inflación en descenso
La inflación, que alcanzó niveles elevados en 2022 y 2023, se moderó hasta el 2,4 % en 2024. Para 2025, el Ministerio de Finanzas prevé una nueva caída hasta el 2,3 %, impulsada por la reducción de los precios de la energía y una menor presión inflacionaria externa.
No obstante, los servicios siguen siendo el principal factor inflacionario debido al fuerte crecimiento salarial, mientras que los precios de los alimentos han mostrado repuntes en algunos trimestres.
Mercado laboral: bajo desempleo, pero escasez de trabajadores
Chequia mantiene una de las tasas de desempleo más bajas de la Unión Europea. En 2024 fue del 2,6 % y se espera que baje ligeramente al 2,5 % en 2025. Sin embargo, la escasez de mano de obra continúa limitando el crecimiento económico, especialmente en sectores como la industria, la construcción y los servicios.
Los salarios nominales crecen por encima de la inflación, lo que mejora el poder adquisitivo de los trabajadores, aunque también presiona los costes empresariales.
Finanzas públicas bajo control
El déficit público se redujo al 2,8 % del PIB en 2024 y se espera que baje al 2,3 % en 2025, gracias a la consolidación fiscal, el crecimiento económico y las reformas del sistema de pensiones. La deuda pública superará ligeramente el 44 % del PIB, una cifra moderada en comparación con otros países europeos.
A pesar del aumento del gasto en defensa y pensiones, el gobierno mantiene el objetivo de estabilizar las cuentas públicas sin frenar la recuperación económica.
Corrupción: un problema persistente
Aunque Chequia presenta estabilidad macroeconómica, la corrupción sigue siendo una preocupación estructural. Según índices internacionales recientes, el país obtiene alrededor de 56 puntos sobre 100 en los rankings de percepción de la corrupción, situándose en una posición intermedia dentro de la UE, por detrás de países como Alemania o los países nórdicos.
Los principales problemas se concentran en:
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Contratación pública
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Gestión de fondos europeos
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Influencia política en medios y justicia
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Falta de transparencia en algunos niveles administrativos
Casos anteriores relacionados con conflictos de intereses, como el uso de fondos europeos por empresas vinculadas a figuras políticas, han dañado la confianza ciudadana en las instituciones.
A pesar de las reformas legales y el fortalecimiento de los organismos de control, organizaciones cívicas y observadores internacionales siguen reclamando mayor independencia judicial, protección de denunciantes y transparencia en la financiación política.
Perspectivas para 2026 y 2027
Las previsiones indican que el crecimiento del PIB podría desacelerarse al 1,9 % en 2026 y volver a repuntar al 2,4 % en 2027. La inflación se mantendría cerca del 2 %, mientras que el desempleo podría aumentar ligeramente hasta el 3 %.
Las exportaciones podrían verse afectadas por la desaceleración de socios comerciales clave y por tensiones en el comercio internacional, especialmente en el sector automotriz.
Conclusión
La República Checa entra en 2025 con una economía más estable, inflación controlada y un mercado laboral fuerte. Sin embargo, la falta de mano de obra, los riesgos externos y la persistencia de la corrupción siguen siendo desafíos clave. El equilibrio entre crecimiento económico, disciplina fiscal y fortalecimiento institucional será decisivo para garantizar un desarrollo sostenible en los próximos años.
Crecimiento económico en Chequia, pero con desafíos sociales pendientes
Praga.
Aunque la República Checa prevé un crecimiento económico del 2,3 % para este año y mantiene un clima de relativa estabilidad macroeconómica, el país aún debe hacer frente a varios fenómenos sociales que afectan directamente a su desarrollo económico. Entre ellos destacan la corrupción, la delincuencia económica y el aumento de la cibercriminalidad.
Corrupción: un problema persistente
Según el Índice de Percepción de la Corrupción 2024 de Transparency International, la República Checa obtuvo 56 puntos sobre 100, situándose en el puesto 46 de 180 países. Aunque esta puntuación refleja una corrupción moderada en comparación con otros países, la percepción ciudadana es mucho más crítica.
Cerca del 73 % de los ciudadanos cree que la corrupción está muy extendida en el país, y más de la mitad considera que el gobierno no ha tomado medidas eficaces para combatirla. Las áreas más afectadas son la contratación pública (31 %) y los partidos políticos (19 %).
Uno de los casos más graves se conoció en febrero de 2025, cuando se destapó una red de corrupción en el Hospital Universitario Motol de Praga. La investigación reveló un fraude de al menos 160 millones de euros en fondos europeos, con manipulación de contratos públicos y varias detenciones. Este escándalo volvió a poner en duda la transparencia en la gestión de los recursos públicos.
Delincuencia: baja violencia, pero delitos económicos relevantes
En términos de seguridad ciudadana, la República Checa no figura entre los países más peligrosos de Europa. Ciudades como Praga presentan índices de criminalidad relativamente bajos en comparación con otras capitales europeas, especialmente en lo que respecta a delitos violentos.
Sin embargo, los delitos económicos y financieros siguen siendo un desafío. En 2022 se registraron 1.248 delitos económicos, de los cuales un 45 % estaban relacionados con fraude fiscal. Las autoridades han intensificado las investigaciones, incluyendo la congelación de activos vinculados a evasión de impuestos y fraudes mediante bienes inmuebles o activos virtuales.
Además, el país es un punto de tránsito para redes de crimen organizado en Europa, especialmente en actividades relacionadas con el lavado de dinero.
Cibercriminalidad: una amenaza en crecimiento
El fenómeno más preocupante en los últimos años es el aumento de la cibercriminalidad. El número de delitos informáticos ha crecido de forma sostenida durante la última década.
En 2023 se registraron casi 19.600 delitos cibernéticos, y en 2022 ya se habían contabilizado más de 18.500 casos, casi el doble que en 2021.
Actualmente, cerca del 11 % de todos los delitos en Chequia están relacionados con el cibercrimen. Se estima que los ataques informáticos provocaron pérdidas superiores a 8.000 millones de coronas checas (CZK) en 2024.
Los ataques de ransomware y los fraudes en línea son las amenazas más frecuentes, afectando tanto a empresas como a infraestructuras críticas. Las autoridades checas han señalado que muchos de estos ataques provienen de actores externos, incluidos grupos vinculados a Rusia.
Un reto para el futuro
En síntesis, aunque la República Checa avanza hacia un crecimiento económico estable, aún debe superar importantes retos sociales:
| Tema | Situación actual |
|---|---|
| Corrupción | Moderada según rankings, pero con alta percepción ciudadana y casos de gran impacto. |
| Delincuencia general | Baja en delitos violentos, pero con presencia relevante de delitos económicos. |
| Cibercriminalidad | En aumento, con miles de casos anuales y elevados costos económicos. |
El fortalecimiento de la transparencia institucional, la lucha contra el fraude y la mejora de la ciberseguridad serán claves para garantizar un desarrollo económico sostenible en los próximos años.
