La República Checa mantiene la iniciativa de municiones para Ucrania, pero se desmarca financieramente
Praga | La República Checa continuará coordinando la iniciativa internacional de suministro de municiones a Ucrania, pero el nuevo gobierno de Andrej Babiš (ANO) ha decidido no aportar fondos públicos al proyecto. La medida ha generado fuertes críticas por parte de la oposición, que acusa al Ejecutivo de falta de compromiso con la seguridad europea.
Presión internacional y cambio de postura
El ex primer ministro Petr Fiala (ODS), impulsor de la iniciativa, aseguró que su continuidad se debe sobre todo a la presión de los socios extranjeros. “El nuevo gobierno no quiere participar activamente, simplemente deja que el proyecto continúe. Es una pena, porque fue un éxito diplomático para nuestro país”, declaró.
Antes de las elecciones, Babiš prometió cancelar la iniciativa, alegando problemas de costes y calidad de la munición. Sin embargo, tras llegar al poder, optó por no bloquearla, aunque sí retiró la contribución financiera checa.
Críticas por falta de compromiso
Fiala comparó esta decisión con la reciente negativa de la República Checa, Hungría y Eslovaquia a participar en las garantías financieras del préstamo europeo de 90.000 millones de euros a Ucrania. “En diplomacia no se puede exigir apoyo constante y no ofrecer nada a cambio. Tarde o temprano, esta falta de seriedad pasará factura”, advirtió.
Defensa de la iniciativa
La exministra de Defensa Jana Černochová (ODS) celebró la continuidad del proyecto y recordó que sin él la capacidad defensiva de Ucrania se vería seriamente amenazada. “Es positivo para Ucrania, para nuestra reputación y para nuestra industria de defensa. Además, deja en evidencia la hipocresía del actual gobierno”, afirmó.
Según Černochová, la contribución checa estaba alineada con los compromisos de la OTAN. “Si el gobierno decide no cumplirlos con recursos propios, es su responsabilidad”, añadió.
“Solidaridad poco entusiasta”
El exministro de Asuntos Europeos Martin Dvořák (STAN) valoró que el país siga formando parte de la “coalición de los dispuestos”, pero criticó la actitud del Ejecutivo. “No enviamos soldados, no cancelamos formalmente la iniciativa, pero dejamos de contribuir a ella. Esa solidaridad tibia no genera ni respeto entre los aliados ni más seguridad para Europa”, señaló.
Reacciones políticas
El presidente del Partido Pirata, Zdeněk Hřib, calificó la continuidad de la iniciativa como una buena noticia, aunque expresó dudas sobre la coherencia del primer ministro. “Apoyar a Ucrania significa proteger nuestra propia seguridad”, escribió en la red social X.
Desde TOP 09, Matěj Ondřej Havel consideró que el giro de Babiš responde a la presión pública e internacional. Aun así, subrayó que la iniciativa “ayuda de forma demostrable a proteger a Ucrania y refuerza la seguridad de toda Europa”.
El diputado Jan Bartošek (KDU-ČSL) fue más contundente: “Es una vergüenza que Babiš utilizara irresponsablemente la iniciativa de municiones en su campaña electoral”.
Resultados de la iniciativa
La República Checa coopera principalmente con los Países Bajos y Dinamarca. En 2024, Ucrania recibió 1,8 millones de proyectiles, y más de cuatro millones desde el inicio del programa.
Según el exministro de Exteriores Jan Lipavský (ODS), los donantes internacionales aportaron unos 100.000 millones de coronas checas, mientras que la contribución checa osciló entre los dos y tres mil millones.
Un papel reducido, pero clave
Aunque el nuevo gobierno ha optado por un papel más limitado, la iniciativa sigue siendo un pilar importante del apoyo europeo a Ucrania frente a la agresión rusa. La decisión de Praga refleja un equilibrio delicado entre política interna, presión internacional y compromisos de seguridad.
