El Senado checo aprueba una ley para compensar a los pensionistas afectados por los cambios en los fondos de pensiones
El Senado de la República Checa ha aprobado una enmienda a la ley de ahorro complementario para la jubilación (doplňkové penzijní spoření) diseñada para corregir los efectos adversos de la reforma aplicada en 2024. Aquellos cambios retiraron las aportaciones estatales a los pensionistas que ya habían alcanzado la edad de retiro, dejándoles ante una disyuntiva desfavorable: continuar ahorrando sin el respaldo del Estado o cancelar sus contratos perdiendo parte del dinero acumulado.
La nueva normativa introduce dos mecanismos clave: permite recuperar el dinero perdido a los jubilados que cancelaron anticipadamente sus planes de ahorro y abre la vía para rescindir contratos sin penalizaciones para los llamados clientes „bloqueados“.
¿Quiénes pueden solicitar la devolución del dinero?
El derecho a compensación recae sobre los pensionistas que cancelaron su ahorro complementario de forma anticipada después de que el Estado suspendiera los subsidios públicos a mediados de 2024. Debido a la normativa de entonces, estas personas se vieron obligadas a devolver las aportaciones estatales recibidas con anterioridad e incluso perdieron una parte de sus fondos propios.
La enmienda les otorga ahora el derecho de reclamar la restitución de esos importes mediante una solicitud formal que deberá presentarse directamente ante la gestora del fondo de pensiones correspondiente.
Plazo estricto de seis meses
El derecho a solicitar la compensación no estará abierto de forma indefinida. La ley establece un plazo improrrogable de seis meses a partir de la entrada en vigor de la norma. Una vez transcurrido este periodo, el derecho extraordinario expirará. El Ministerio de Hacienda recordó que el calendario exacto dependerá de la conclusión del proceso legislativo y de la publicación oficial de la ley en el Boletín Oficial (Sbírka zákonů).
Solución para los clientes „uzamčení“ (bloqueados)
La reforma también da respuesta a aquellos jubilados que suscribieron un plan de pensiones antes de finalizar 2023, pero sin llegar a cumplir el período mínimo de ahorro necesario para cancelar el contrato sin penalizaciones financieras.
Al desaparecer la contribución del Estado, estos ciudadanos quedaron atrapados entre seguir aportando sin la bonificación estatal o rescindir el contrato bajo condiciones punitivas. Con la nueva ley, podrán finalizar sus contratos libres de sanciones, a pesar de no haber cumplido el tiempo mínimo estipulado originalmente. Según estimaciones del Ministerio de Hacienda, esta medida beneficiará a unos 150.000 participantes del sistema.
Debate sobre la revalorización de las pensiones y la „karenční doba“
Además del ámbito de los fondos de pensiones, el debate político actual gira en torno a las pensiones públicas y las prestaciones laborales. Ante una subida legal ordinaria estimada en apenas 270 coronas checas para el próximo enero —debido a la baja evolución de los salarios reales y la inflación específica de los hogares de la tercera edad—, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Aleš Juchelka (ANO), ha abogado por una paga extraordinaria única para los pensionistas.
Aunque el gobierno tiene la potestad de elevar la subida reglamentaria hasta las 576 coronas, Juchelka advirtió que cada incremento porcentual estructural representa una carga permanente de entre 2.700 y 3.000 millones de coronas anuales para las arcas públicas, mientras que un bono único no compromete el presupuesto futuro. Una medida similar ya fue aplicada en el pasado durante la pandemia de COVID-19 por el gabinete de Andrej Babiš, que otorgó un pago extraordinario de 5.000 coronas a los jubilados.
Paralelamente, el ministro de Trabajo expresó su respaldo a la iniciativa del partido gubernamental Motoristé (Motoristas) para restaurar el periodo de carencia (karenční doba), es decir, la supresión del pago de bajas médicas durante los tres primeros días de enfermedad. La medida, que busca aliviar los elevados costos que asumen los empleadores checos, cuenta con el visto bueno del Ministerio para su tramitación parlamentaria. Este mecanismo había sido abolido en julio de 2019 por el entonces gobierno de coalición de ANO y ČSSD.
