ČEZ inicia la mayor reestructuración de su historia y allana el camino hacia la nacionalización total
Praga. El grupo energético checo ČEZ ha dado un paso decisivo hacia una profunda transformación corporativa que podría desembocar en su completa nacionalización durante los próximos años. La junta general de accionistas aprobó con más del 90 % de los votos presentes la escisión de su división no productiva para crear una nueva filial, una medida que los analistas consideran el inicio formal del proceso impulsado por el Gobierno para asumir el control total de la compañía.
La decisión permitirá separar de la estructura principal una serie de actividades comerciales y de infraestructura estratégica. Entre las empresas que pasarán a formar parte de la nueva sociedad se encuentran ČEZ Prodej, ČEZ Distribuce, GasNet, ČEZ ESCO y el grupo internacional Elevion Group. Según confirmó el portavoz de la compañía, Ladislav Kříž, la nueva entidad será constituida en las próximas semanas y la transferencia de activos se completará durante el primer trimestre de 2027.
Una nueva empresa orientada a la financiación verde
El Estado checo posee actualmente cerca del 70 % de las acciones de ČEZ, mientras que el 30 % restante está en manos de accionistas minoritarios. La dirección de la empresa sostiene que la escisión responde principalmente a razones financieras. Al quedar libre de activos vinculados a la energía nuclear y al carbón, la nueva filial podrá acceder con mayor facilidad a financiación climática y fondos ESG, cada vez más importantes en los mercados internacionales.
El vicepresidente del consejo de administración, Pavel Cyrani, explicó que la operación incrementará la flexibilidad financiera del grupo. Según los planes presentados, ČEZ conservará el 51 % de la nueva empresa y abrirá el 49 % restante a inversores internacionales mediante una futura venta o salida a bolsa.
Los recursos obtenidos servirán para financiar una posible recompra de acciones en manos de los accionistas minoritarios de la sociedad matriz, una operación considerada clave para facilitar la futura toma de control total por parte del Estado.
Una operación valorada en cientos de miles de millones
Diversos analistas estiman que la venta parcial de la nueva filial de distribución y servicios podría generar alrededor de 200.000 millones de coronas checas. Según Jiří Tyleček, analista de la firma XTB, esta cantidad sería suficiente para ejecutar la recompra de acciones privadas y permitir al Estado controlar la totalidad de los activos estratégicos de generación energética.
Entre los activos que integrarán la nueva estructura destacan:
| Activo | Valor estimado (miles de millones CZK) |
|---|---|
| ČEZ Distribuce | 110 |
| ČEZ ESCO | 15 |
| Elevion Group | 16 |
| Participación en GasNet | 11 |
| ČEZ Prodej | 9 |
La nacionalización de ČEZ constituye uno de los proyectos económicos más ambiciosos del actual Ejecutivo. El Gobierno argumenta que el control estatal pleno permitiría acelerar inversiones estratégicas en materia de seguridad energética sin las limitaciones impuestas por los accionistas privados.
El primer ministro, Andrej Babiš, ha señalado que el objetivo es completar el proceso antes del final de la actual legislatura, previsto para 2029.
Dividendos millonarios para el Estado
Mientras avanza la reestructuración, la junta general también aprobó el reparto ordinario de dividendos correspondiente al último ejercicio. La compañía distribuirá 23.000 millones de coronas entre sus accionistas, de los cuales aproximadamente 16.000 millones ingresarán directamente en las arcas públicas gracias a la participación mayoritaria del Estado.
La distribución representa el 80 % del beneficio neto ajustado de la empresa, situándose en el límite superior de la política de dividendos de ČEZ.
El dividendo aprobado equivale a unas 42 coronas por acción. Según Tomáš Pfeiler, gestor de cartera de la firma Cyrrus, esta cifra ya había sido descontada por los mercados financieros, por lo que la cotización apenas registró movimientos tras la junta. La rentabilidad por dividendo se sitúa actualmente en torno al 3,3 %, un nivel considerado moderado dentro del mercado bursátil checo.
Rechazada una propuesta de dividendo extraordinario
Los accionistas también debatieron una propuesta alternativa presentada por un grupo minoritario que solicitaba elevar el dividendo en 50 coronas adicionales por acción. Sin embargo, el consejo de administración rechazó la iniciativa al considerar que superaba los límites de la política financiera de la empresa y podría deteriorar sus indicadores de endeudamiento.
La dirección advirtió además que un reparto extraordinario de esa magnitud pondría en riesgo la calificación crediticia de grado de inversión de la compañía, un factor considerado esencial para afrontar el gigantesco programa de inversiones energéticas previsto para los próximos años.
Con inversiones estimadas en más de 420.000 millones de coronas hasta 2030 y una posible transformación completa de su estructura accionarial, ČEZ afronta una de las etapas más decisivas de su historia. El éxito de la operación determinará en gran medida el futuro del sector energético checo y el papel que el Estado desempeñará en él durante las próximas décadas.
