Madrid inaugura un monumento en honor a František Suchý, el héroe checo que salvó los restos de represaliados españoles
El director del crematorio de Praga arriesgó su vida para ocultar las cenizas de miles de víctimas del nazismo y el comunismo, entre ellas varios republicanos españoles.
MADRID – La capital de España cuenta desde hoy con un nuevo monumento dedicado a František Suchý, el director del crematorio de Strašnice (Praga) que, desafiando a los regímenes nazi y comunista, ocultó las cenizas de miles de víctimas para que un día pudieran recibir una sepultura digna. Entre los restos que salvó se encontraban los de varios ciudadanos españoles que fallecieron durante la Segunda Guerra Mundial en el campo de concentración de Hradištko, cerca de la capital checa.
La escultura, diseñada por el artista checo Jakub Vlček, fue inaugurada en un acto oficial por representantes de los gobiernos de la República Checa y España, según informó la embajada checa en Madrid.
Un tributo de tres metros de bronce y granito en Madrid Río
La obra, financiada gracias a las aportaciones de donantes privados, es una impresionante escultura de bronce de más de tres metros de altura (incluyendo su pedestal de granito). La pieza muestra a Suchý con los brazos abiertos, rodeado de multitud de rostros esculpidos que representan a las personas cuyas identidades y restos logró rescatar del olvido.
El monumento ha quedado emplazado en el céntrico parque Madrid Río, en las inmediaciones del Puente de Praga.
„Esta estatua, aunque nace del pasado, muestra lo mejor que los checos y los españoles tenemos en común“, declaró Libor Sečka, embajador checo en Madrid e impulsor del proyecto. Según el diplomático, el monumento mira hacia el futuro: „Crea un nuevo marco de confianza y una base muy sólida para la cooperación futura entre ambos países. Ahora tenemos algo imperecedero que nos une“.
Un logro diplomático frente a la estricta normativa madrileña
La inauguración de la estatua culmina un complejo proceso de trabajo que se ha prolongado durante dos años y medio. Según explicó el embajador, uno de los mayores desafíos fue convencer a las autoridades locales de la idoneidad del proyecto, dado que Madrid cuenta con criterios sumamente estrictos para la instalación de monumentos en el espacio público y existía una lista de espera de más de 40 esculturas. Sin embargo, la conmovedora historia de František Suchý cautivó al Ayuntamiento de Madrid, que finalmente dio luz verde a su ubicación.
El horror de Hradištko y la resistencia de los Suchý
Al acto también asistió Petra Pecková, gobernadora de la región de Bohemia Central, donde se ubicaba el campo de concentración de Hradištko. Por este recinto pasaron miles de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. Aquellos que morían o eran ejecutados eran trasladados en secreto al crematorio de Strašnice.
Las autoridades nazis ordenaron a František Suchý incinerar los cuerpos y hacer desaparecer las cenizas sin dejar ningún tipo de registro. Sin embargo, Suchý se negó a cumplir las órdenes:
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Listas clandestinas: Junto a su hijo, anotó en secreto los nombres y datos de los fallecidos.
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Ocultación de restos: Escondieron las urnas con las cenizas en los terrenos del cementerio de Strašnice.
Gracias a este acto de valentía, se logró preservar la memoria y los restos de más de 2000 víctimas de la persecución nazi, entre las cuales se identificaron varios republicanos españoles.
Del olvido a la gran pantalla
La historia del hallazgo de estos restos y la investigación de los historiadores españoles para localizar a sus antepasados quedó plasmada en el documental Cenizas (Popel), dirigido por el cineasta vasco Oier Plaza. El largometraje se estrenó el año pasado y tuvo una destacada recepción en el Festival de Cine de San Sebastián.
La inauguración de este monumento se enmarca dentro de las Jornadas Checo-Españolas, un festival que durante las próximas semanas traerá a Madrid diversos eventos culturales, seminarios económicos y recepciones oficiales para estrechar lazos entre ambas naciones.
