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Carlos Iv

El „menú del día“ en Chequia rompe la barrera psicológica de las 200 coronas

El precio medio del almuerzo alcanza máximos históricos debido al encarecimiento de materias primas y la crisis de personal. En ciudades como Praga, comer fuera es ya un 55% más caro que hace seis años.

Praga, 15 de mayo de 2026

Almorzar en un restaurante se está convirtiendo en un lujo para muchos ciudadanos en la República Checa. Por primera vez en la historia, el precio medio de un menú de mediodía ha superado la frontera de las 200 coronas checas (CZK), situándose concretamente en 200,70 CZK en el mes de abril.

Este incremento está obligando a los comensales a cambiar sus hábitos: renunciar a la sopa, pedir medias raciones o, simplemente, reducir las visitas a los establecimientos. Según Aneta Martišková, directora de relaciones externas de la firma Edenred, „el coste de la alimentación es un factor cada vez más determinante a la hora de elegir dónde comer“.

Radiografía de precios: Praga a la cabeza, Ostrava al alza

La inflación no golpea con la misma fuerza en todo el país, pero la tendencia es unánime. Praga se mantiene como la ciudad más cara, con un menú medio de 226 CZK, seguida de cerca por Brno (214 CZK) y Liberec (206,50 CZK).

Llama la atención el caso de Ostrava, que aunque se mantiene por debajo de la media nacional (198,80 CZK), es la ciudad donde más han subido los precios desde la prepandemia: un impactante 76,1% de incremento desde 2020. Por el contrario, las opciones más económicas se encuentran hoy en Zlín y Olomouc, donde aún es posible comer por menos de 180 coronas.

Ciudad Abril 2020 Abril 2026 Incremento (20/26)
Praga 146,20 CZK 226,00 CZK +54,6%
Liberec 125,70 CZK 206,50 CZK +64,3%
Ostrava 112,90 CZK 198,80 CZK +76,1%
Rep. Checa (Media) 126,40 CZK 200,70 CZK +58,8%

La crisis del personal: chefs con sueldos de ejecutivo

El motivo del encarecimiento no es solo el precio de los alimentos. El sector hostelero se enfrenta a una falta crónica de personal cualificado. Muchos profesionales abandonaron el oficio durante la pandemia y no han regresado.

Esta escasez ha disparado los salarios. Los mejores chefs pueden llegar a cobrar hasta 125.000 CZK mensuales (casi el triple del salario medio nacional). Un ejemplo es el caso de Kakrda, jefe de cocina en un hotel de Harrachov, quien a sus 23 años percibe un salario de 80.000 CZK. „Es un trabajo duro, de ocho de la mañana a once de la noche, sacrificas todo tu tiempo libre“, confiesa.

El turismo salva los muebles

A pesar de los precios altos, los hoteles y restaurantes están registrando cifras de ocupación positivas, superando en algunos casos los niveles previos al COVID-19. La afluencia de turistas ha crecido un 12% interanual, con un fuerte predominio de visitantes polacos y alemanes.

Curiosamente, los hoteleros señalan que los checos (especialmente los praguenses) son quienes más gastan actualmente, seguidos de los polacos. Los turistas alemanes, tradicionalmente el motor del sector, se muestran ahora más austeros en su gasto diario.

El optimismo de los analistas

A pesar de la preocupación ciudadana, los expertos mantienen la calma. El analista Havel señaló este mes que el incremento interanual del 3,1% en los precios de las comidas no supone una amenaza crítica para la economía, considerándolo un ajuste manejable dentro del contexto inflacionario actual.  Para muchos trabajadores checos, la era del almuerzo por 130 coronas ha quedado definitivamente en el pasado. Como resume un chef de Liberec: „No puedes vender comida a esos precios porque nunca cubrirías los costes actuales de operación“.

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