Caos en el parking: 200.000 coches para 4.500 plazas
PRAGA – La capital checa se enfrenta a una tormenta perfecta que combina una infraestructura de transporte al límite, un cambio radical en la política fiscal para autónomos y una dependencia económica de los trabajadores extranjeros que ya no tiene vuelta atrás. Mientras el Ayuntamiento pide a los conductores que usen el transporte público, la realidad en las calles cuenta una historia muy distinta.
El caos de los P+R: 200.000 coches para 4.500 plazas
El sistema de aparcamientos disuasorios (P+R), diseñado para aliviar el tráfico del centro, está desbordado. Según una investigación realizada por la prensa local, la capital apenas ofrece 4.500 plazas para los más de 200.000 conductores que ingresan a Praga cada día.
En puntos críticos como Letňany o Černý Most, las barreras suelen estar bajadas antes de las 9:00 de la mañana. Incluso cuando los paneles informativos indican disponibilidad, los conductores se encuentran con puertas cerradas y sistemas de detección que fallan. „La capacidad es insuficiente y lo sabemos. Cada nueva plaza de aparcamiento cuesta hasta 1,5 millones de coronas y carecemos de terrenos municipales“ reconoció Jaromír Beránek, teniente de alcalde de Praga. Aunque se proyectan mejoras para 2027 en terminales como Depo Hostivař y Zličín, el presente de los conductores sigue siendo una odisea diaria.
