+420 773 649 989 ramon.salgueiro@seznam.cz
Sklenice s tmavou tekutinou

El Parlamento checo debate la confianza al nuevo gobierno de Andrej Babiš

Praga, 13 de enero de 2026 — En la primera sesión ordinaria del año, la Cámara de Diputados de la República Checa dedicó toda la jornada del martes a debatir la moción de confianza al nuevo gobierno encabezado por el primer ministro Andrej Babiš (ANO), en el que también participan SPD y el movimiento Motoristas. La sesión fue interrumpida por la noche y continuará el miércoles por la mañana.

La Constitución checa establece que un gobierno recién nombrado debe solicitar la confianza parlamentaria en un plazo de treinta días. La coalición gobernante cuenta con 108 escaños, lo que le permite alcanzar la mayoría necesaria para aprobar la moción.

Babiš promete estabilidad, seguridad y prosperidad

El debate comenzó poco después de las 13:00 horas con la intervención del primer ministro. Babiš afirmó que su prioridad es que “la República Checa y sus ciudadanos estén en primer lugar”, y prometió construir un país seguro, próspero, exitoso y autosuficiente.

Entre los principales compromisos del nuevo gobierno destacan:

  • Retorno a la estabilidad presupuestaria sin subir impuestos

  • Rechazo a la adopción del euro

  • Restablecimiento de la facturación electrónica

  • Tolerancia cero con la migración ilegal

  • Lucha firme contra la corrupción

Babiš criticó la política económica del anterior gobierno de Petr Fiala (ODS) y aseguró que su gabinete evaluará el cumplimiento del programa cada seis meses.

En su discurso final, el primer ministro subrayó que su objetivo es mejorar la vida de todos los ciudadanos, incluso de quienes no votaron por su coalición.

Apoyo de los socios de coalición

El líder de SPD, Tomio Okamura, expresó su esperanza de que el nuevo gobierno traiga más libertad y democracia, y destacó el fortalecimiento de la economía, la seguridad y el nivel de vida.

Por su parte, el ministro de Exteriores y Medio Ambiente, Petr Macinka (Motoristas), afirmó que la diplomacia checa volverá a centrarse en el interés nacional, alejándose de lo que calificó como una política dominada por la ideología.

Prioridades de los ministros

Los ministros presentaron sus planes en áreas clave:

  • Finanzas (Alena Schillerová): estabilidad económica y lucha contra la economía sumergida.

  • Industria (Karel Havlíček): impulso a la inversión y relaciones económicas con EE. UU.

  • Defensa (Jaromír Zůna): fortalecimiento del ejército como base de la soberanía nacional.

  • Interior (Lubomír Metnar): combate a la migración ilegal y refuerzo de la seguridad.

  • Justicia (Jeroným Tejc): protección de la libertad de expresión y lucha contra la corrupción.

  • Educación (Robert Plaga): acceso a la educación superior y mejora del sistema educativo.

  • Sanidad (Adam Vojtěch): modernización del sistema y uso de nuevas tecnologías.

  • Agricultura (Martin Šebestyán): autosuficiencia alimentaria y apoyo al sector rural.

  • Cultura (Oto Klempíř): aumento salarial y protección del patrimonio.

  • Desarrollo regional (Zuzana Mrázová): vivienda asequible y fortalecimiento de los municipios.

  • Deporte y salud (Boris Šťastný): promoción de la actividad física para todos.

Fuerte crítica de la oposición

La oposición reaccionó con dureza. El expresidente del gobierno Petr Fiala (ODS) calificó el programa del nuevo gabinete de “vacío, desequilibrado y en ocasiones ingenuo”, acusándolo de carecer de un plan financiero realista.

Fiala defendió los logros de su anterior gobierno, como la reducción del déficit público y el crecimiento económico, y advirtió que la nueva coalición podría gobernar mediante la intimidación.

El líder de los Piratas, Zdeněk Hřib, acusó a Babiš y a Okamura de estar siendo investigados judicialmente y describió al gobierno como un grupo de políticos para los que “las reglas no aplican”.

Votación prevista para el miércoles

Según Okamura, la votación sobre la confianza no se celebrará antes del miércoles por la noche, ya que aún quedan decenas de diputados inscritos para intervenir en el debate.

Todos los miembros del gobierno deben permanecer en la sala durante la discusión, conforme a una resolución parlamentaria vigente desde 1996.

La última vez que el Parlamento checo debatió una moción de confianza, en enero de 2022, el proceso duró 23 horas, estableciendo un récord histórico.

Free Tour por Praga