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Crece la polémica en Chequia por la reforma del comedor escolar

Praga — La nueva normativa sobre alimentación escolar, aprobada por el anterior Gobierno checo en cooperación entre los ministerios de Sanidad y Educación, sigue generando una fuerte controversia política y social.

El asesor del ministro de Sanidad, Rastislav Maďar, valoró positivamente la reforma y advirtió de que existe una presión organizada para lograr su derogación. Una opinión compartida por el diputado Václav Pláteník (KDU-ČSL), miembro de la comisión de Sanidad, quien habló de un “enorme e incomprensible” nivel de presión contra la medida.

Por su parte, el primer ministro Andrej Babiš (ANO) anunció el lunes, tras la reunión del Gobierno, que impulsará un debate conjunto entre los ministerios implicados y las organizaciones afectadas para decidir el futuro de la normativa. Sin embargo, hace apenas unos meses, Babiš calificó la reforma como un “infierno” y prometió eliminarla por completo.

Una reforma clave para la salud infantil

Maďar explicó en la red social X que la normativa, aprobada durante el mandato del exministro de Sanidad Vlastimil Válek (TOP 09), supuso una gran modernización de los comedores escolares y es fundamental para promover una alimentación saludable entre los niños.

“Es importante para el futuro de nuestro país y para la salud de su población. Sin embargo, alguien está difundiendo desinformación de forma deliberada para generar presión y lograr su cancelación”, afirmó el epidemiólogo, quien pidió desmentir esas “manipulaciones”.

También expresó su preocupación por la influencia de empresas vinculadas a fabricantes de bebidas azucaradas y productos deshidratados, a las que acusó de no priorizar la salud infantil. Maďar forma parte del equipo del ministro Adam Vojtěch (ANO), a quien asesora en epidemiología y salud pública.

Críticas desde la oposición

El diputado opositor Václav Pláteník, que fue viceministro de Sanidad entre 2023 y 2025, respaldó las palabras de Maďar:
“La nueva normativa alimentaria, en cuya elaboración participamos como Ministerio de Sanidad, ha sido objeto de una presión enorme e incomprensible durante todo el proceso y también después de su aprobación”.

Babiš propone un debate

Babiš abordó el tema en la rueda de prensa posterior a la reunión del gabinete. Confirmó que habló sobre la reforma tanto con el ministro de Sanidad, Adam Vojtěch, como con el ministro de Educación, Robert Plaga (ANO).

“El ministro Vojtěch debe preparar un debate entre los ministerios de Educación y Sanidad, en el que participaré personalmente. Representaré a los comedores escolares que he visitado y a las asociaciones que se han manifestado en contra”, explicó.

Según el primer ministro, el objetivo es decidir si la normativa se mantiene, se modifica o se deroga. Babiš también mencionó la experiencia de Vojtěch como embajador en Finlandia, donde el sistema alimentario escolar funciona de forma diferente.

“El objetivo principal es que a los niños les guste la comida, estén sanos y practiquen deporte”, subrayó.

“Un infierno”, decía antes Babiš

Antes de las elecciones, Babiš criticó duramente la reforma impulsada por el exministro Válek. Se quejó, por ejemplo, de la reducción del consumo de carne y de la introducción de pasta integral, afirmando que los niños terminaban tirando esos platos.

En noviembre, durante una visita a la región de Moravia-Silesia, fue aún más contundente:
“El resultado de esta normativa es que los niños no comen esos platos. Lo que no se consume se convierte en residuos que ni siquiera pueden darse a los cerdos. Es un auténtico infierno”.

“Simplemente, vamos a eliminar esta normativa absurda”, dijo en un vídeo.

No obstante, el ministro de Educación, Robert Plaga, pidió entonces prudencia. Recordó que el actual curso escolar es aún un periodo piloto y que la aplicación obligatoria de la nueva estructura de menús está prevista para el próximo año académico.

“Para mí no es tan importante que el menú parezca más saludable sobre el papel. Quiero saber si el personal de cocina puede trabajar con estas reglas y qué es lo que los niños realmente comen”, señaló Plaga.

El sector pide ser escuchado

La Asociación de Comedores Colectivos, que representa a casi mil responsables de comedores escolares, acogió con satisfacción la idea de abrir un debate. Sus miembros se quejaron de que el Estado no tuvo en cuenta la experiencia práctica del personal durante la elaboración de la normativa.

“La revisión de la normativa, que contiene muchas disposiciones desafortunadas, es necesaria. Estaremos encantados de compartir nuestras experiencias diarias con el ministro Plaga”, declaró la presidenta de la asociación, Renáta Černá.

Menos azúcar, menos carne, más verduras

La reforma introduce, entre otras medidas, una reducción del consumo de azúcares libres, especialmente en forma de bebidas azucaradas. También limita la cantidad de carne en los menús escolares, promoviendo el consumo de pescado, legumbres integrales, frutas y verduras.

El debate sobre el futuro de la alimentación escolar en Chequia sigue abierto, entre quienes defienden la salud pública y quienes cuestionan la viabilidad práctica de los cambios en los comedores.

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