La energía verde exige más respaldo: la estabilidad de la red checa enfrenta nuevos retos
La creciente producción de energía renovable está haciendo que el sistema de transmisión eléctrico sea más inestable. Sin embargo, según los expertos, esta fragilidad no implica necesariamente un aumento de los cortes de suministro o apagones generalizados. Lo que sí está claro es que serán necesarias medidas de refuerzo muy costosas, lo que incrementará de forma notable el precio real de la energía renovable.
Un sistema más sensible
La importancia de las soluciones de respaldo es cada vez mayor. No solo sirven como seguro frente a interrupciones inesperadas, sino que permiten a las empresas mantener el control operativo en situaciones críticas. El corte de suministro ocurrido en julio en una zona de la República Checa —que muchos denominaron “apagón”— es solo un ejemplo reciente. En octubre, el centro de Praga sufrió dos interrupciones adicionales: los tranvías quedaron paralizados, los comercios improvisaron para seguir funcionando y la subestación de Střed falló dos veces en diez días. Aunque fueron fallas locales y de corta duración, evidencian la sensibilidad de la infraestructura eléctrica incluso en un entorno altamente interconectado.
Energía verde… y más costosa
La resiliencia del sistema energético será un tema clave a medida que la red de distribución se adapte al aumento de fuentes renovables. Michal Macenauer, de la consultora EGU, advierte que las interrupciones pueden volverse más sistémicas, amplias y frecuentes. Superado cierto nivel de participación renovable, operar sin inversiones adicionales deja de ser seguro.
“Los sistemas aprenderán y aplicarán medidas, a veces extremadamente costosas”, señala Macenauer. “Lo curioso es que los defensores de la energía renovable barata nunca mencionaron estos costes adicionales. No siempre se trata de nuevas tecnologías, sino de nuevos elementos energéticos: líneas, transformadores, estaciones. La energía renovable será entre un 10 % y un 15 % más cara que el carbón o la energía nuclear”.
Empresas en alerta: crece la demanda de soluciones de respaldo
Después de cada interrupción significativa del suministro eléctrico, aumenta la demanda de sistemas de respaldo, incluso entre pequeñas empresas y hogares. “Las compañías descubren que invertir en una fuente de energía alternativa tiene sentido, no solo desde el punto de vista económico”, explica el especialista en generación y respaldo eléctrico Vilém Pražák.
La pérdida de producción, la caída de servidores, el riesgo de daños en materiales o datos, y la afectación reputacional son factores que impulsan esta tendencia. Un servicio al cliente que se mantiene operativo en una crisis puede fortalecer la confianza de socios y consumidores.
SAI, generadores, baterías: el respaldo se moderniza
Las opciones para asegurar la continuidad eléctrica se han diversificado. A los tradicionales sistemas SAI y generadores se suman ahora los sistemas avanzados de almacenamiento en baterías, que cobran protagonismo tras la entrada en vigor en octubre de la ley Lex OZE III.
La última enmienda a la Ley de Energía permite por primera vez conectar sistemas de baterías independientes a la red, abriendo nuevas oportunidades para respaldo y para servicios de balance energético. Las baterías dejan de ser un “seguro pasivo” y pasan a formar parte activa de las estrategias energéticas corporativas, capaces de reducir costes y, en algunos casos, generar ingresos.
Generadores inteligentes e híbridos
Las centrales eléctricas de respaldo también han evolucionado. Atrás queda la imagen clásica del generador diésel ruidoso y voluminoso. Hoy existen unidades compactas de gas natural o GLP, comparables en tamaño y ubicación a una bomba de calor exterior.
Además, surgen sistemas híbridos que combinan generadores con almacenamiento en baterías, lo que reduce el tiempo de funcionamiento del motor y mejora la eficiencia. El generador solo entra en operación cuando la batería se agota o cuando la demanda energética aumenta de forma repentina.
